Empresas de Familia. El futuro

Las empresas de familia representan el mayor porcentaje de las empresas existentes, el futuro de ellas depende de tener en cuenta algunos procesos que si bien no garantizan la continuidad claramente la facilitan. Veamos algunos de los más importantes.

Encuentros que faciliten la comunicación

Permiten mejorar las relaciones entre los miembros de la familia y abre la posibilidad a que las situaciones conflictivas sean tratadas en los ámbitos adecuados y cuando todavía son manejables. Facilita el desarrollo de una visión compartida.

Profesionalizar

Es un concepto que va mucho más allá del más difundido que es contratar profesionales para la gestión. Se trata que los miembros de la familia se profesionalicen, que se profesionalice la gestión sea con miembros de la familia o no.

Preparar la transición de la dirección

Es uno de los temas más complejos y el que más se demora en tratar, a pesar que la experiencia nos enseña que cuánto más temprano se inicie el proceso de transición mejores son las posibilidades que sea exitosa. Quizá lo más importante sea señalar que el proceso de transición de la dirección no es un proceso mortal si no vital. Conviene hacerlo cuando todos los miembros de la familia están vivos y sanos.

Protocolo

Es un acuerdo voluntario entre los miembros de la familia (trabajen o no en la empresa) sobre serán las cosas en el futuro. Abarca todos los temas de interés para la empresa familiar, desde la incorporación de nuevos integrantes de la familia hasta procedimientos para las acciones. Dos puntos importantes: el protocolo no es un “arregla tutti”, no resuelve los conflictos vigentes, más aún, hay que arreglarlos antes de encarar el proceso de construcción del mismo y el otro punto es que es una mirada al futuro, de aquí en más.

Buen sistema de gestión y prácticas administrativas

El funcionamiento de la empresa familiar para que se sostenga en el tiempo y logre competitividad en el mercado depende en gran medida del funcionamiento de la familia. Este aspecto si bien es necesario no es suficiente. También hace falta que haya una buena política administrativa y un excelente sistema de gestión que le permita a la empresa desarrollarse y crecer.

Autor: Dr. Eduardo Press. Consultor Organizacional. Autor del libro “Empresas de Familia. Del conflicto a la eficiencia”, recientemente publicado por Ediciones Granica.



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