El regalo para todas las Familias Empresarias es un “decálogo de buenas prácticas”

Las tradicionales fiestas navideñas y de fin de año nos invitan a la reflexión, son fechas en las que podemos hacer balance de nuestros actos, enorgullecernos de los logros conseguidos y planificar aquellas metas que aún no hemos podido alcanzar.

Juntos celebramos que un año más, entre los tradicionales deseos de Amor y Paz, también se incluya el deseo de continuar siendo una Empresa Familiar y organizarse como Familia Empresaria para lograrlo.

Las fiestas de diciembre hacen a este mes muy especial, un mes en la que mayoría de las personas nos permitimos ser felices, nos animamos a soñar, a reír; solemos darnos permiso para olvidar por un instante los problemas y las diferencias. Suele ser el mes de las reconciliaciones y unión, somos más solidarios y las fiestas suelen ser la excusa perfecta para escapar por un instante de la tensión y experimentar un poco de paz.

La familia empresaria también vive el mes de las Fiestas y Celebraciones de manera diferente, no solo por los regalos, dividendos o las fiestas de empresa, sino porque la Navidad y la Noche Buena en Familia Empresaria es un momento ideal para compartir con discursos, intimos y sentidos, por parte de los lideres familiares hacia donde quieren ir en años venideros y renovar los deseos de desarrollo, crecimiento, liderazgo y continuidad como Empresa Familiar.

En estas fechas es importante, las sanas costumbres, valores y virtudes que se forjan en el seno de las familias empresarias son las que dan sentido y razón de ser "Empresa Familiar" para sus miembros, y no a la inversa. Hay ciertas actitudes y capacidades familiares que no nacen con una Empresa, sino que las impulsan sus líderes familiares a lo largo de muchos años de convivencia del binomio Empresa y Familiar.

Lograr una empresa de éxito puede ser más sencillo que lograr ciertas fortalezas como Familia Empresaria. Lograr relaciones de confianza, voluntad y vocación empresarial, dialogo, compromiso, generosidad, agradecimiento y unidad, son atributos producto de una adecuada y equilibrada relación entre Empresa y Familia llevada a conciencia por todos los miembros de la familia desde sus diferentes roles.

El regalo para todas las Familias Empresarias es un "decálogo de buenas prácticas", con los mejores augurios y buenos deseos para lograr una empresa sana y una familia unida: 1. Expresar y conocer la diversidad de la familia empresaria "puntos de vista, expectativas, experiencias, sentimientos, necesidades, intereses" 2. Hablar de las diferencias y aprender de ellas, para desarrollar capacidades para gestionar los conflictos constructivamente. 3. Dialogar y comunicarse con los medios necesarios (información, formación, participación, decisión y consenso). 4. Saber que perdonar, ser generoso y agradecido son actitudes necesarias para preservar los vinculos familiares 5. Exteriorizar el reconocimiento, expresar los sentimientos y afectos 6. Evitar las comparaciones y las exigencias hacia los demás 7. Aprender a utilizar los derechos y a ser responsable con las obligaciones 8. Re-conocer las debilidades de la empresa y fomentar la profesionalización y crecimiento 9. Conocer la historia de la familia, recuerdos, y fomentar el sentido de pertenencia o "propiedad emocional" 10. Preparar el cambio generacional con tiempo y un plan paralelo para la Familia, Empresa y Propiedad.

Autora: Natalia Christensen. Directora de Capacitación de IADEF


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