Cómo fomentar el liderazgo positivo en la empresa familiar

El liderazgo positivo estimula y resulta inspirador. Se caracteriza por sacar lo mejor de las personas que forman parte de la empresa y, por tanto, lleva a las organizaciones a conseguir mejores resultados. Como vimos en el artículo anterior, este tipo de liderazgo es más frecuente en las empresas familiares [1]: la visión a largo plazo y el hecho de que la generosidad sea un valor clave de este tipo de empresas se traduce en la creación de entornos de trabajo, estrategias y prácticas positivas para sus empleados y clientes. Según recientes investigaciones científicas [2] existen una serie de prácticas a las que pueden recurrir los líderes de las empresas familiares para fomentar el liderazgo positivo y que son especialmente útiles sobre todo en situaciones de transición como puede ser el relevo generacional o cuando la visión y la misión se han desdibujado. A continuación las presentamos y damos algunos consejos para ponerlas en práctica en la empresa familiar:
  1. Capitalizar los hábitos positivos en el gobierno de la empresa y de la familia: Formular estrategias que incidan en lo que la empresa familiar podría llegar a ser, no en lo que ha sido hasta ahora. De esta manera se abrirán nuevos enfoques basados en las fortalezas y las oportunidades. Asimismo, es importante hacer énfasis en la trascendencia del legado familiar a través de las generaciones: ¿qué impacto queremos tener en la comunidad en la que operamos? ¿Qué estamos aportando al mundo en términos de bienestar y felicidad?
Dedicar tiempo a fomentar confianza y transparencia, y a la resolución colaborativa de los problemas en los órganos de gobierno tanto de la familia como de la empresa. Resaltar la bondad inherente al virtuosismo y las prácticas positivas fomentará las relaciones interpersonales positivas. Por otra parte, es importante proyectar una visión positiva del futuro de la empresa familiar para fomentar así una propiedad psicológica positiva entre los miembros de la siguiente generación, motivándoles para que inviertan tiempo y energía en hacer realidad la visión de la empresa familiar.
“Las empresas familiares son, por su propia naturaleza, el contexto idóneo para desarrollar el liderazgo positivo.”
  1. Promover prácticas virtuosas en la empresa familiar:
Incentivar las prácticas basadas en un alto grado de solidaridad, comprensión, optimismo, confianza e integridad. De esta forma se alcanzarán mejores resultados a nivel de rentabilidad del negocio [3] y se conseguirá aumentar el compromiso de los accionistas y de los empleados hacia el proyecto familiar. Para fomentar estas prácticas, puede ser útil reflexionar sobre las siguientes preguntas, que suelen dejarse a un lado cuando las empresas familiares atraviesan temporadas de cambio e incertidumbre:
  • ¿Se muestra la persona que está liderando comprensiva ante los errores y las dificultades de los demás miembros de la familia?
  • ¿Expresa gratitud hacia los demás miembros de la familia de manera habitual?
  • ¿Transmite energía positiva y celebra los éxitos y las fortalezas de los demás miembros de la familia?
  • ¿Anima las muestras de solidaridad en público fomentando actividades que expresen apoyo emocional a los miembros de la familia?
  • ¿Reconoce las fortalezas en los miembros de la familia, más que sus puntos débiles?
  • ¿ Se asegura de que entre los objetivos perseguidos por los órganos de gobierno de la familia y de la empresa prime la colaboración por encima de los logros personales?
  • ¿Reduce la resistencia al cambio señalando sus ventajas y las fortalezas personales y organizacionales para afrontar los periodos de transición con éxito?
Responder a  estas preguntas ayudará al  líder o la líder a valorar hasta qué punto el liderazgo que está ejerciendo en la empresa familiar es positivo o no.
  1. Centrarse en las fortalezas de la empresa familiar: generalmente, en momentos de transición e incertidumbre, los déficits suelen monopolizar la atención de los líderes y se invierte la mayor parte de la energía en la resolución de problemas. Y aunque los problemas no se deben ignorar, hay que tomar en cuenta que pueden llevarnos a perder la atención de todo aquello que sí funciona en nuestra empresa familiar. En este sentido, es sumamente importante que quien lidera la empresa familiar centre la atención en todo aquello que está actualmente generando abundancia en la familia y en la empresa, sin desatender los problemas.
  1. Ser una fuente de energía positiva para la empresa y para la familia: las personas que transmiten energía positiva son fuente de inspiración y vitalidad para los demás. La interacción con las personas positivas estimula y motiva. Por el contrario, las personas negativas merman nuestra motivación y nos dejan sin energía. Ser una fuente de energía positiva en la empresa familiar no tiene nada que ver con ser extrovertido o sociable, no es un rasgo de personalidad, es más bien un hábito que se aprende y se entrena. En el artículo anterior explicamos qué caracteriza a las personas positivas. Reflexionar sobre esos atributos puede ayudar al directivo a ser una persona cada vez más positiva, que es el primer paso para ser un líder positivo.
cuadro2 El liderazgo positivo en la empresa familiar es un  ingrediente clave en la restauración del equilibrio de la empresa y de la familia durante periodos que planteen retos específicos, particularmente en la transición generacional. El liderazgo positivo centra su atención en todo aquello que funciona en la empresa familiar, siguiendo la tendencia natural de todo ser vivo a acercarse a lo que da vida y potenciarlo, y huir de lo que la quita, promoviendo así el florecimiento de las relaciones interpersonales positivas y las relaciones interpersonales que aportan energía positiva a la familia y a la empresa. Las empresas familiares son, por su propia naturaleza, el contexto idóneo para desarrollar el liderazgo positivo. Implementar este tipo de liderazgo permite no solo diferenciarse de la competencia y sobrevivir en el contexto cambiante actual, sino tener equipos motivados, aumentar el grado de bienestar y, en última instancia, ser más rentables [4]. Por todas estas razones, todo líder de una empresa familiar debería proponerse fomentar el liderazgo positivo. En los dos últimos artículos hemos intentado dar algunas pistas para lograrlo.   Autora: Por Lucía Ceja, investigadora de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE Fuente: Blog IESE REFERENCIAS [1] Ceja, L.  (2014). Towards a Positive Organizational Study of Family-Owned Businesses: Embracing a Fertile Territory. European Journal of Work and Organizational Psychology, Vol. 23 (5), p. 665-668. [2] Cameron, K. (2012). Positive Leadership: Strategies for extraordinary performance. Berrett-Koehler Publishers. [3] Avolio, B.J., y Mhatre, K.H. (2012). Advances in theory and research on authentic leadership. In K. Cameron and G.M. Spreitzer (Eds.). The Oxford Handbook of Positive Organizational Scholarship (pp. 773-783). Oxford University Press [4] Cameron, K., y Lavine, M. (2006). Making the Impossible Possible: Leading Extraordinary Performance: The Rocky Flats Story. Berrett-Koehler Publishers  


Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: