Historias de madres, hijas y socias

Crecieron viendo trabajar a sus mamás y hoy comparten sus emprendimientos.

Comparten profesión, emprendimientos, proyectos y hasta la empresa familiar. En algunos casos fue una elección y en otros, algo que simplemente se dio. Sus historias reflejan cómo encontraron en el trabajo una nueva forma de acompañarse, aprender y descubrirse.

El vínculo entre madres e hijas suele ser intenso, imaginemos si a la convivencia cotidiana se le suma el hecho de trabajar juntas. Ya sea porque tienen la misma profesión o porque pueden complementar sus saberes. ¿Cómo hacen ambas generaciones para compartirlo todo con alguien con quien se sienten plenamente identificadas?

Muchos de los que son Generación Zeta crecieron viendo a sus mamás trabajando en casa, ya sea porque eran emprendedoras o porque empezaba a crecer la modalidad de ser freelance. Ellos recibieron, sin filtro alguno, la pasión que cada una le ponía a su tarea, a desarrollarse y hasta compartían ya desde la primera infancia datos y costumbres que fueron moldeando sus elecciones actuales. Algo de esto le sucedió a Sofía, que hoy estudia Relaciones Públicas (RRPP), la misma carrera que su mamá, Valeria Magnaldi, y hasta en la misma universidad.

Fuente: TN

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